
Conociendo la Batalla de Vitoria
Un año más, este 21 de junio recordamos la Batalla de Vitoria, un decisivo evento dentro de la Guerra de Independencia (1808-1814) al que todavía podemos acercarnos en las calles de la capital vasca y en numerosas piezas expuestas en el Museo de Armería de Álava.
El monumento de la Batalla de Vitoria

Monumento de la Batalla de Vitoria en la plaza de la Virgen Blanca.
Ubicado en la emblemática plaza de la Virgen Blanca, el monumento a la Batalla de Vitoria es una obra del artista valenciano Gabriel Borrás realizada entre 1914 y 1917. El monumento conmemorativo cuenta con tres niveles fácilmente diferenciables y cuatro caras llenas de detalles.
En el primer nivel diferenciamos, la bienvenida a un victorioso General Álava, la huida de unos soldados franceses heridos y de la población afrancesada, y al dios Marte y al rey José I y el mariscal Jourdan huyendo a caballo.
El segundo piso, observamos a las tropas de España, Portugal, Inglaterra y la Legión Auxiliar Alemana, que fueron comandadas por el Duque de Wellington y vencieron a las tropas francesas del mariscal Jourdan y del rey José I.
En el tercer y último nivel, contamos con una alegoría de la Batalla de Vitoria con una dama sentada con capa y corona que representa a España, junto a ella, un león con un águila en sus garras. Abajo observamos a un hombre desnudo y hambriento, haciendo referencia al hambre que pasó la población durante la ocupación francesa. Sobre ellos vuela una victoria alada con una rama de olivo, símbolo de la paz.
¿Sabías que…?

Espada del General Álava en el Museo de Armería de Álava.
- El héroe local, Miguel Ricardo de Álava (1772-1843), más conocido como el General Álava, perteneció a una de las familias nobles más importantes de Álava. Antes de la Batalla de Vitoria, participó en varias campañas americanas y mediterráneas. Conservamos su vivienda, el palacio Álava-Esquivel, situado en las calles Herrería y Zapatería de la almendra medieval.
- Durante la ocupación francesa, las iglesias, monasterios y conventos del casco medieval quedaron sin culto. Los espacios se emplearon para cubrir las muchas necesidades de las tropas napoleónicas: en San Pedro había un almacén de ropa para los soldados franceses, en San Miguel instalaron una cárcel para presos, en Santa María estaba el polvorín y en San Vicente estaban la cantina y el molino de harina.
- El auge de la patata en Álava se produjo en un contexto marcado por la escasez de alimentos para las tropas napoleónicas. Ante la necesidad urgente de recursos, se impulsó el cultivo de este tubérculo en la región. Sin embargo, la aceptación de la patata entre los agricultores no fue inmediata. Se la tenía como un mortal «veneno», culpable de causar enfermedades como la lepra e impotencia. Entre los muchos mitos populares, se decía que las princesas incas habían usado la patata para librarse de sus maridos.
- Arthur Wellesley (1769-1852), más conocido por la población vitoriana como Duque de Wellington, fue uno de los protagonistas clave de la Batalla de Vitoria. Aunque no recibiría oficialmente el título de duque hasta 1814, es así como es recordado por la población de Vitoria-Gasteiz. En el momento de la contienda, tanto Wellesley como su rival, Napoleón Bonaparte, tenían 44 años. La victoria aliada en Vitoria consolidó la reputación militar de Wellesley en Europa, y fue uno de los muchos triunfos que lo catapultaron hasta convertirse en primer ministro del Reino Unido años después.
- El Dragón de la Plaza Nueva fue un famoso cañón que se usaba para disparar las salvas en días como el Corpus Christi o el aniversario de la Batalla de Vitoria. Según la tradición local, un grupo de jóvenes logró arrebatar este cañón a un destacamento de soldados franceses rezagados durante la retirada del ejército napoleónico. El cañón llevaba grabada la inscripción: «soy el terrible Dragón, a quien libraron con gloria los jóvenes de Vitoria del poder de Napoleón».
- Fue tal la repercusión de la Batalla de Vitoria, que el mismísimo Ludwig van Beethoven (1770-1827) compuso una obra orquestal, la opus 91, conocida como «La victoria de Wellington» o «La Batalla de Vittoria». Un melodía de la que podemos disfrutar todos los días a las 18:00 de la tarde en el reloj de la Casa Consistorial de la ciudad.
Un día lleno de actividades
Con el objetivo de recordar tan relevante evento bélico, la jornada contará con una muy completa agenda para todos los gustos, ¡no os lo perdáis!
- 10:00 – 12:00: Visitas guiadas por recreadores, explicaciones históricas y representaciones de época en el Museo de Armería de Álava. Entrada libre hasta completar aforo.
- 13:00: Homenaje al General Álava en el cementerio de Santa Isabel junto a la Sociedad Histórica Napoleónica.
- 17:00: Exposición de miniaturas y maquetas en la sede de la Asociación Alavesa de Miniaturas y Maquetas y recuerdo a Emilio Larreina Escudero.
- 17:30: Inicio del desfile desde la Catedral Santa María hasta la Plaza de la Provincia. Durante el recorrido, se pasará por la Catedral de Santa María, la calle Fray Zacarías (con paradas en el Palacio Escoriaza-Esquivel y en el Palacio Montehermoso), el cantón de la Soledad, la calle Zapatería, el cantón de San Roque (con parada en el Palacio Álava-Esquivel) y final en la Plaza de la Provincia.
- 18:00: Salvas de Honor al General Álava y a las víctimas de la Batallas de Vitoria.
- 18:30: Homenaje en el Monumento a la Batalla en la Plaza de la Virgen Blanca.