
Las tres almas de Hondarribia
A orillas del río Bidasoa, protegida por el imponente monte Jaizkibel, la bahía de Txingudi y abierta al mar Cantábrico, se encuentra Hondarribia, una de las ciudades más bellas y con más encanto de Euskadi. Conocida como la ciudad de las tres almas por su recinto amurallado medieval, el tradicional barrio de pescadores y su entorno rural, Hondarribia ofrece al visitante una combinación única de historia, cultura, fiestas populares, gastronomía vasca y un valioso patrimonio histórico.
La ciudad amurallada

Puerta de Santa María y «Hatxero» de las murallas de Hondarribia.
Uno de los muchos atractivos de Hondarribia es que se trata de la única ciudad guipuzcoana que aún conserva su recinto amurallado, al cual se accede atravesando la emblemática puerta de Santa María, custodiada por «Hatxero», la escultura que representa a un zapador que abría paso a las tropas. Las murallas contaban con diversos elementos, como baluartes, puentes levadizos y un foso. Esta entrada cuenta con un interesante escudo de la ciudad fechado en 1694, coronado por la Virgen de la Guadalupe y un reloj de sol.

Exterior del palacio de Casadevante, Hondarribia. Fuente: Elena Argote.
Una vez dentro, tenemos la oportunidad de disfrutar de imponentes edificios barrocos de la Calle Mayor, como la Casa Consistorial, el palacio Zuloaga o la casa Casadevante. Esta última es de especial interés histórico, puesto que es el lugar en el que se negociaron los términos de la tregua del Sitio sufrido por la localidad en el año 1638.
Vista de la torre campanario de la iglesia de Santa María de la Asunción y del Manzano desde la plaza de Armas de Hondarribia.
Muy cerca encontramos la iglesia de Santa María de la Asunción y del Manzano. Construida sobre restos de las murallas medievales y un antiguo templo románico, fue construida entre los siglos XV y XVI en un estilo gótico tardío y renacentista.

Sala de tapices del Parador de Hondarribia. Fuente: Descubrir el Arte.
Además, Hondarribia cuenta con un curioso Parador en el histórico Castillo de Carlos V. Su origen se remonta a finales del siglo X, cuando Sancho Garcés II de Pamplona mandó construirlo, aunque su denominación actual procede de las ampliaciones realizadas en el siglo XVI por el emperador Carlos V.
El barrio de pescadores

Balcones del barrio de pescadores. Fuente: Traveler.
Otra de las «almas» de Hondarribia es, sin duda, su barrio de pescadores. La Marina destaca por sus emblemáticas casas de colores, antiguas viviendas de marineros de calles como Santiago o San Pedro que se han convertido en auténticos símbolos de la ciudad.

Frescos de Gaspar Montes Iturrioz. Fuente: Hondarribia Parrokia.
Entre los imprescindibles del barrio está la iglesia de La Marina, también conocida como iglesia de la Magdalena. El templo destaca por albergar un valioso fresco del pintor irundarra Gaspar Montes Iturrioz.

Trabajos en el barco Mariñel. Fuente: Cadena SER.
Y, por supuesto, la zona del puerto pesquero de Hondarribia es un lugar clave para entender la historia y la vida cotidiana de La Marina. Por ejemplo, en el antiguo muelle se encuentra el recientemente restaurado barco Mariñel. Unido al oficio de pescador, otro lugar de relevancia es la Cofradía de Pescadores, agrupación que desde 1361 vela por los derechos de los pescadores.
Hondarribia y su entorno rural
Grupo de ruta por Jaizkibel. Fuente: Hondarribiko Udala.
Por si esto fuera poco, como localidad guipuzcoana, Hondarribia cuenta con un entorno rural de ensueño, del que destaca el monte Jaizkibel. El espacio forma parte de la Red Natura 2000 y tiene una extensión de 2.470 hectáreas. En su visita podemos disfrutar de monumentos megalíticos, formaciones geológicas extraordinarias, tranquilas playas como la de Los Frailes y paisajes de gran biodiversidad.

Interior del Santuario de Guadalupe. Fuente: Hondarribia Parrokia.
En el monte Jaizkibel se encuentra también el Santuario de Guadalupe, dedicado a la patrona de Hondarribia. Construido en el siglo XVI, alberga la imagen de la Virgen de Guadalupe, una de las nueve vírgenes negras de Gipuzkoa y patrona de Hondarribia. Las fiestas patronales de Hondarribia se celebran del 7 al 11 de septiembre, siendo uno de los actos más destacados el Alarde de Hondarribia, un espectacular desfile militar que tiene lugar cada 8 de septiembre, coincidiendo con el Día de la Virgen de Guadalupe. En esta fecha tan señalada, la población renueva el voto de agradecimiento de 1638, realizado en reconocimiento a su intercesión durante el histórico asedio de la villa.

Ermita de Santiagotxo en Hondarribia. Fuente: Minube.
Por último, merece destacar que Hondarribia marca el inicio del Camino de Santiago por la costa vasca y el cual nos permite disfrutar de elementos como la ermita de Santiagotxo, la más antigua de la ciudad. Pese a estar inscrito en la Lista de Patrimonio Mundial desde 1993, en 2015 se amplió su extensión con el Camino Francés y los Caminos del Norte de España. En el caso vasco, se incluyó el camino de la costa, que va de este a oeste por Gipuzkoa y Bizkaia, y el camino del interior, que recorre Gipuzkoa y Álava de norte a sur.
Esta ha sido solo una pequeña muestra de todo lo que Hondarribia puede ofrecer al visitante. Como bien se suele decir, no hay nada como vivir la experiencia en primera persona, por lo que desde Kalearte Turismo y Cultura te animamos a descubrir Hondarribia, disfrutar de su patrimonio histórico, su cultura y su entorno único, y conocer la villa en todo su máximo esplendor.